Liberan a asesino -no arrepentido- del caso Degollados y otras causas por «conducta intachable en Punta Peuco».

A pesar de que Alejandro Sáez Mardones, ex agente de la Dirección de Comunicaciones de Carabineros DICOMCAR y uno de los asesinos del caso Degollados, mantenía salida nocturna desde junio 2013, hoy se supo que la Corte de Apelaciones le otorgó libertad condicional.

El ex miembro de carabineros, en 1991 había sido fue condenado a presidio perpetuo por el degollamiento de José Manuel Parada Maluenda, Manuel Guerrero Ceballos y Santiago Nattino Allende, hecho ocurrido en marzo de 1985.

Según 24 Horas, el tribunal de alzada aceptó lo argumentado por la defensa de Sáez referido a la libertad condicional, que «se otorga a quienes hayan cumplido la mitad de la condena que se les impuso por sentencia definitiva y que hayan observado conducta intachable en el establecimiento penal en el que cumplen la condena» y que, por lo tanto, «corresponde a la autoridad determinar si cumplen con los requisitos que señala la ley, pero no cuestionar el mal o la extensión del daño causado por el mismo, ya que al hacerlo, su resolución carece de fundamento, y por lo tanto, se transforma en ilegal».

De esta manera, la Corte de Apelaciones revirtió así una decisión anterior de la ministra presidenta de la Comisión de Libertad Condicional, Romy Rutherford, quien había rechazado el beneficio para Sáez por considerar que «de los informes psicológicos proporcionados por Gendarmería de Chile, aparece que el condenado no ha adquirido una adecuada conciencia del delito cometido, del daño y el mal causado con el mismo y no ha demostrado una real disposición al cambio, circunstancias que conducen a concluir que requiere un mayor tiempo de evaluación para comprobar que se encuentra corregido y rehabilitado para la vida social».

 

Fallo

El beneficio para Saez fue pronunciado por la Octava Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, presidida por el Ministro señor Juan Cristóbal Mera Muñoz e integrada por la Ministra (s) María Cecilia González Diez, y el abogado integrante Eduardo Morales Robles.

Marzo 1985

El expediente judicial del caso estableció que entre la noche del viernes 29 y la madrugada del sábado 30 los tres secuestrados (Parada, Guerrero, Nattino) fueron subidos a un Chevrolet Opala, dos recostados en la maleta y uno en el asiento trasero. Al volante iba el cabo Claudio Salazar, como copiloto el cabo 1º Alejandro Sáez y atrás el sargento 2º José Fuentes. Un segundo auto, un Chevy Chevette, lo conducía el coronel Guillermo González Betancourt. De copiloto iba «El Fanta», Manuel Fuentes, mientras que uno de los asientos traseros era ocupado por el capitán Patricio Zamora. Todos eran miembros de Carabineros y agentes de la Dicomcar.

Los autos se trasladaron hasta una zona de Quilicura cercana al aeropuerto. Se estacionaron en la berma, en las cercanías del fundo El Retiro. «El Fanta», Zamora y González Betancourt se quedaron en su vehículo.

Guerrero fue el primero en ser bajado. De rodillas, esposado y vendado en una especia de hondonada junto al camino, el sargento Fuentes le tomó la cabeza por atrás y le cortó el cuello con un corvo. El vehículo se movió unos 30 metros al norte. Bajaron a Nattino, también esposado y con la vista vendada. Usando la misma arma, el cabo Sáez repitió la ejecución. El auto volvió a avanzar algunos metros, donde fue bajado Parada. Tendido de espaldas, esposado y vendado, el cabo Salazar tomó el corvo y le dio un profundo corte en el abdomen. La víctima se resistió y gritó de dolor, lo que aterró a su verdugo. Un tercer agente bajó del coche y lo degolló. A los tres cuerpos les retiraron las vendas y esposas. Consumados los crímenes, el grupo se trasladó hasta su cuartel, en la calle 18.

Pasado el mediodía del sábado 30 de marzo, dos hermanos campesinos encontraron los tres cadáveres. Siete horas más tarde, fueron trasladados al Instituto Médico Legal, donde familiares y amigos de Parada, Guerrero y Nattino, esperaban conocer la identidad de los cuerpos. Cuando las identidades se confirmaron y se conocieron detalles del crimen el repudio nacional por el llamado«Caso Degollados» fue tal que alcanzó a la Junta Militar.

 

Prontuario

  • Condenado a 541 días como autor de asociación ilícita, en esta misma causa.
  • Condenado a firme a 3 años y 1 día como autor del homicidio simple de Carlos Contreras Maluje, ocurrido en noviembre de 1976.
  • Acusado de asociación ilícita en la desaparición de Víctor Humberto Vega Riquelme, en enero de 1976,
  • Procesado como autor de la desaparición (secuestro calificado) de José Weibel, en marzo de 1976,
  • Procesado como cómplice de las desapariciones (secuestros calificados) de Ricardo Weibel y Juan René Orellana Catalán, en noviembre de 1975 y junio de 1976, respectivamente.

 

Víctimas

(fotos vía Memoria Viva)

 

 

 

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