Hábitat para el buen vivir del siglo XXI

Por: Omar Villanueva Olmedo

¿Puede Ud. imaginar un hábitat innovador que genere beneficios ambientales, económicos, y sociales a toda la población y que sea exportable basado en dos materias primas emblemáticas desde un país latinoamericano?

1.- El hábitat es un lugar de condiciones apropiadas para que viva un organismo, especie o comunidad animal o vegetal. En el caso de los humanos podría ser innovadores espacios saludables donde vivir, trabajar, estudiar, entretenerse y hacer deportes que sean antisísmicos, iluminados de día con luz natural y de noche con luz proveniente de baterías cargadas por paneles solares y otras nuevas tecnologías que permitan tener temperaturas acondicionadas agradables no contaminantes para andar en mangas de camisa en invierno o sin calor en verano, con cocinas eléctricas y o solares, según corresponda, con muebles, pisos y murallas anti accidentes, aguas caliente para diferentes usos y “con todos los elementos de contacto manual o de servicio a base de: Maderas+Cu (cobre antibacteriano) que les ayude a reducir sus enfermedades y elimine gran parte de la contaminación y excluir las materialidades cancerígenas que inunda hoy el hábitat de las grandes y pequeñas ciudades y del campo y alegre sus vidas.

2.- Las actuales condiciones en que vive la mayoría de los ciudadanos difieren grandemente de lo anteriormente descrito. En general observamos espacios que no son saludables ni sustentables. En el invierno muchos espacios cerrados son muy fríos, contaminados e ingratos (dormitorios, comedores, estáres, baños, cocinas, salas de clase, oficinas, bodegas, etc.) y el costo de temperarlos a unos 20 grados centígrados está fuera del alcance de la mayoría de las personas, especialmente los de menores ingresos y tercera y cuarta edad. En el verano, esos mismos espacios llegan a tener temperaturas muy altas, que dificultan el vivir sano y hay que abrir ventanas y dejar entrar el ruido ambiente, que molesta el descanso, especialmente de noche. El hábitat hoy en día incluso los más costosos emite sustancias muy dañinas a las personas y carecen de una certificación de ser cabalmente “saludable para las personas”.

Los actuales son espacios hechos con elementos incluso certificados de sustentables, pero que no aíslan del frío o del calor, muchas veces se deja poco espacio para la iluminación y la buena ventilación, hay muchos muros muy fríos, los colores fijos para siempre que no ayudan a tener ambientes adecuados para diferentes usos y estaciones del año y se mantienen por muchos tiempo sin cambiarlos, acentuando la monotonía y una mala y muchas veces depresiva calidad de vida. Para climatizarlos se usan combustibles dañinos a la salud y el ambiente. Muchos muebles y elementos decorativos son fuentes de accidentes para quienes transiten en muchos espacios públicos y privados (puntas con las cuales golpearse, vidrios que se pueden quebrar, pisos inadecuados) y un largo etcétera de elementos y superficies peligrosas que hacen la vida más difícil para los humanos y con una pésima calidad de vida -incluso de personas muy buena situación económica- en muchos espacios cerrados en los que se mueven diariamente. Son ambientes que no invitan a mejorar la productividad (e incluso la disminuyen), ni el concentrarse o estudiar o buen entretenerse.

El hecho que utilizar ambos materiales emblemáticos en espacios saludables para el buen vivir a base CU+Madera reduce costos y también la huella de carbono de los edificios; además cobre y madera son materiales de construcción con un alto nivel de valorización en etapa de demolición. No solo se debe pensar en el actual confort de las personas sino también en el ciclo de vida futuro de las construcciones como es la tendencia constructiva actual: concebir espacios flexibles y multiuso-usuarios los que se adapten en el tiempo a diferentes necesidades (o viviendas oficinas, oficinas o comercio, mix, etc.) de manera de evitar las externalidades negativas asociadas que esto conlleva el demolerlos.

3.- Finalmente sumado a lo anterior: (1) es posible hacer construcción en madera, que sea antisísmica (reduciendo posiblemente los costos de reconstrucción) genera ambientes más agradables en temperatura, sonoridad y sensaciones, que permite construir edificios de más de 5 pisos, (2) escasamente se emplea el Cu+ antimicrobiano para usar en diferentes y variadas superficies con las que constantemente tienen contactos las personas y, así, reducir un conjunto de enfermedades físicas y mentales y (3) se hace un uso incipiente del potencial que tiene gran parte del país para la generación de electricidad con el empleo de paneles solares y de plantas virtuales de acumulación.

¿Y sabe por qué es el colmo que no se haga? Porque la madera se produce aquí, el cobre también y el sol está aquí. Y siendo así, no hay que importar ni gas, ni petróleo, ni carbón, y cada usuario no sólo contaminaría menos sino que además se mejoraría la condición de oferta del mercado y no tendría cancelar mensualmente las actuales cuentas respectivas de gas y electricidad que, en general, suben cada año más que el IPC. Hoy son en estos los espacios, confortables o no, saludables o no, en los que las personas pasamos la mayor parte de nuestra vida. ¿Por qué no es posible hacer los cambios indicados para que todos o la mayoría de la población viva más confortablemente, con menos contaminación y, lo más probable, con menos costos y generando nuevos empleos inteligentes?

Junto a los profesionales que nos colaboraron en esta nota, les invitamos a que nos ayuden a continuar esta campaña para construir una vida más sana, más confortable y más económica para todos los habitantes sin distinciones. Al mismo tiempo a crear empleos con valor agregado en el diseño de los espacios saludables y fabricación de elementos usando estas dos nobles materias primas: Cu+Madera, las que se tiene en abundancia para una nueva construcción, arquitectura, urbanismo y ruralismo del Siglo XXI como “emprendimientos innovadores complejos” que usan cerebro de obra, incorporan las nuevas tecnologías y comunicaciones para que sean escalables a nivel mundial: ¡Una gran oportunidad para las personas, las empresas y gobierno que se atreva!

Omar Villanueva Olmedo

Dir. OLIBAR consultores

Lic. Ing. Universidad de Chile

(ovillanueva.comunica@gmail.com)

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