Condenan a médico por falsificar autopsia en el atropello fatal del caso Martín Larraín

El médico legista Mario Peña y Lillo fue condenado por la Fiscalía del Maule tras falsificar la autopsia de Hernán Canales, quien fue atropellado por Martín Larraín Hurtado, hijo del ex senador Carlos Larraín, en la madrugada del 18 de septiembre del año 2013.

De acuerdo a la fiscalía, tras ser exhumado el cuerpo de Hernán Canales Canales (39), la nueva autopsia dio como resultado diversas irregularidades practicadas en el informe de Peña y Lillo. En síntesis su peritaje no daba cuenta con la realidad que mostraba el cuerpo, es decir, se informó de procedimientos que nunca fueron llevados a cabo en la víctima que falleció tras ser atropellado por Larraín en el sector de Curanipe, costa sur de la Región del Maule.

Por este hecho la fiscalía lo acusó del delito de falsificación de instrumento público siendo condenado por el tribunal de Garantía de Parral en un juicio abreviado llevado en su contra en el juzgado de Garantía de Parral y se solicitó una pena, por parte del Ministerio Público, de 300 días de presidio menor en su grado mínimo atendidas las circunstancias modificatorias de responsabilidad penal que fueron invocadas y reconocidas por parte del Ministerio Público, además de las accesorias legales correspondientes entre ellas la suspensión de cargos y oficio público por el tiempo que dure la condena”, afirmó el fiscal jefe de Parral Nelson Riquelme.

La investigación permitió establecer además que al momento de llevar a cabo la autopsia de Hernán Canales en el Servicio Médico Legal de Parral, aún no se tenía conocimiento público de quién era el autor de su muerte, hecho que sólo pudo ser constatado 24 horas después cuando se logra detener a Larraín en un control policial a la salida de Cauquenes.

Recordemos que la nueva autopsia realizada a Canales, y que contó con la presencia del médico forense Luis Ravanal Zepeda, la doctora Vivian Bustos del SML y Carmen Cerda por parte de la defensa de Larraín, arrojó que Hernán Canales presentaba “lesiones que no eran necesariamente mortales”, sino que “médicamente tratables, por lo tanto recuperables”, señaló Ravanal en febrero 2014 a Cooperativa. Y agregó que si bien es difícil definir “en qué condiciones estaba el afectado, cuánto tiempo estuvo inconsciente en periodo agónico” tras el atropello, sí se puede presumir que había “probabilidades de vida” y, por ende, que hubo “una serie de esfuerzos que no se aplicaron”, en la medida que el hombre fue dejado en el lugar del accidente.

 

Fuente: Fiscalía de Chile

 

 

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