El “crucifijo comunista” que Evo Morales regaló al Papa

Crucifijo comunista 2Diversas reacciones ha generado el obsequio que el Presidente boliviano, Evo Morales entregara al Papa Francisco I.

Las principales críticas provienen de la Oposición de su país, que se escandalizan porque el Mandatario entrega al Sumo Pontífice un regalo de corte político, pero nada dicen cuando la iglesia se inmiscuye, por ejemplo, en temas de salubridad interna de un país, como la DESPENALIZACION DEL ABORTO, por ejemplo.

“Solo en #Bolivia. Se regala un Cristo crucificado en una hoz y martillo, símbolo del comunismo ateo! Vergonzoso!”, dijo en su cuenta de Twitter la exparlamentaria opositora Alejandra Prado.

 

“Al Cesar lo del Cesar y a Dios lo de Dios. No se puede poner a Cristo sobre la hoz y el martillo. Sorprendieron al #Papa Francisco #Bolivia”, sostuvo de su parte, la ex senadora opositora Centa Reck. 

“El culmen de la soberbia es manipular a Dios al servicio de ideologías ateas… Hoy, una vez más: #CristoCrucificado”, dijo, también en Twitter el obispo de San Sebastián (España), José Ignacio Munilla, mostrando la fotografía del regalo.

 

LA HISTORIA  DETRAS DEL CRUCIFIJO

El “crucifijo comunista” es en realidad una réplica de una talla que el sacerdote jesuita Luis Espinal Camps realizó en la década de los 70 que consta de la imagen de un cristo sobre la  hoz y el martillo  para expresar la unión del mundo cristiano con las ideas marxistas.

Sus posturas contrarias a las dictaduras y su apoyo a los movimientos mineros, especialmente a las huelgas anti-dictatoriales de trabajadores y sus esposas, encabezadas por Domitila Chúngara, le valieron enemistades durante el gobierno de facto de Luis García Meza Tejada.

 

Espinal además fue cineasta y periodista . Murió asesinado después de ser torturado durante horas por agentes paramilitares. Dirigía en aquel entonces (1980) un semanario de línea editorial izquierdista denominado “Aquí”, en el cuál denunciaba la inminencia de otro Golpe de Estado en Bolivia, algo que se concretó 4 meses después de su asesinato.

espinalEra casi medianoche del 21 de marzo de 1980 cuando lo secuestraron en La Paz. Luis Espinal Camps volvía del cine a pie y le faltaba una cuadra para llegar a su casa, pero lo montaron en un jeep.

Al sacerdote jesuita le esperaban horas de tortura entre culatazos, golpes y quemaduras con plancha antes de ser rematado con más de 12 tiros en un matadero de reses, como consta en reportes policiales y periodísticos de la época.

COMENTAR

SIGUE a TU VOZ CIUDADANA en Facebook

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.