La Democracia Cristiana y el patético show de llorar bajo la mesa

La Democracia Cristiana, una vez más, fiel a su estilo acomodaticio, protagonizó la semana pasada un bochornoso capítulo de infantilismo.

Al principio, cuando el Ministro Burgos se mandó el llanterío del siglo  porque no fue considerado en el viaje a La Araucanía, no pude dejar de pensar en las pataletas de mi pequeña sobrina de 5 años cuando algo no le resulta o no le dan lo que quieren. Admito que no dejó de causarme risa el infantilismo con que el PDC cuestionó una decisión soberana de la Presidenta tan básica, como lo es decidir quiénes la acompañan en sus visitas y  quiénes no.

Es Burgos tan arrogante como para pensar que en  La Araucanía lo recibirían con los brazos abiertos luego del conflicto con los camioneros, en donde su ambigüedad lo llevó a mantener el país casi en estado de sitio, secuestrados por un grupo  de sediciosos,  para luego  recibirlos con alfombra roja, situando  al Gobierno en una actitud incómoda frente a la opinión pública,  que lo observaba impávida?

Es Burgos tan arrogante como para pensar que los mismos habitantes  de La Araucanía lo recibirían con alfombra roja luego de los múltiples hechos de violencia en contra del pueblo Mapuche  protagonizado  por  Carabineros de Chile
La Presidenta Bachelet, intentando poner paños fríos a la irrisoria polémica  que era aleonada por el timonel DC, Jorge Pizarro (quien no tuvo escrúpulos en permanecer como líder Partido, pese al episodio del viaje al Mundial de Rugby en plena emergencia y del vínculos de sus hijos con el caso SQM), no aceptó la renuncia presentada por el Ministro  del Interior.  Luego de ello, una seguidilla de declaraciones,  con victimización y hasta una  proclamación presidencial  incluida, fue la guinda de la torta de un bochornoso episodio que no tiene ni pies ni cabeza.

Que hay detrás del berrinche de la DC ?

Indudablemente que la Democracia Cristiana pretende ganar algunos “puntos extras” con miras a las próximas elecciones municipales y, para ello, no tiene asco en sacrificar su relación con el Gobierno de la Nueva Mayoría, tal cuál, años atrás vendió la dignidad y la libertad de todo un pueblo, pactando  el derrocamiento de un Presidente democráticamente electo, Salvador Allende.
Esta demostración de fuerza de la DC, que en el fondo no fue más que un llanterío desproporcionado, está  basado en los frutos electorales que dicho partido pretende obtener en las próximas elecciones municipales, visualizando  una especie de poder del cual ya no son poseedores, algo así como “jurel tipo salmón”
Esto, a causa de   los últimos episodios  en donde varios de sus militantes, incluyendo su Presidente,  se han  visto envueltos en casos de corrupción (SQM), donde además existe un sector conservador que  pretende mantener los privilegios testados desde la Dictadura de Pinochet.

La DC, hoy,  no le alcanza más que para  levantar falsos liderazgos y precandidatos, como Burgos  mientras busca nuevos votos  en los desencantados de una  Derecha  que está igual o peor que ellos.  De ahí se entiende, y no son novedad,  las declaraciones  recientes de Ignacio Walker: “A veces a la Nueva Mayoría le cuesta entender que la DC no es un partido de izquierda”

La Democracia Cristiana necesita levantar su alicaída imagen ante una  ciudadanía disconforme . Para ello, no escatima en usar todos los  “recursos” existentes , como atacar al propio gobierno que lo mantiene en el poder y en cual han quedado con un saldo deudor, demostrando no estar a la altura de las circunstancias. Recordemos que la Reforma Tributaria se cocinó en la “cocina de Zaldivar”,   que fueron los grandes opositores a la Ley de Inclusión, a la gratuidad universal, al Proyecto de ley de Carrera Docente y  que se oponen a  la Despenalización del Aborto terapéutico y a la Reforma Laboral, por mencionar algunos casos.

La guinda de la torta la pusieron hoy  históricos militantes DC y  ex autoridades  que pertenecieron a los Gobiernos de la Concertación, publicando en El Mercurio  una carta abierta en donde rechazan los avances logrados por este gobierno y llaman a “enmendar el rumbo” de las reformas: Walter Oliva y   Mariana Aylwin, fervientes opositores  a la Reforma Educacional, especialmente a la Ley de Inclusión, en su calidad de sostenedores  de  establecimientos  particulares subvencionados; Eduardo Aninat, opositor a la Reforma Tributaria; Hugo Lavados, rector de una universidad  investigada por lucro y Presidente  de AFP Cuprum cuya fusión fue declarada ilegal por Contraloría .

Sin duda, hoy la Democracia Cristiana se encuentra dando manotazos de ahogado, inmersos  en una crisis de identidad partidaria y de división interna en  la cuál pretenden imbuir al Gobierno y al resto de la Nueva Mayoría;  y sus dirigentes han dado una magistral  cátedra patética de oportunismo electoral, de deslealtad , con sus militantes y con sus electores…. en otras palabras, siguen dando jugo

Ro

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