Naoto Matsumura, el guardián de los animales abandonados en Fukushima.

Está 100% contaminado con la radiación pero no le importa, quiere relatarle al mundo lo que sucede en Fukushima, y prefiere morir en la tierra de sus ancestros cuidando de los animales abandonados, que aislado en un refugio. Por ello que Naoto, originario de  Tomioka, se ganó el apodo de “El Guardián de Fukushima”.

El 11 de marzo de 2011, se produjo un terremoto en la costa noreste de Japón seguido de un tsunami, lo que provocó una gran explosión en la central nuclear de Fukushima. Los seis reactores de la central no pudieron ser enfriados debido a que la electricidad no funcionaba. Lo mismo ocurrió con los motores de diésel, estropeados por el tsunami. Y ante el riesgo de fuga de material radiactivo, el Gobierno ordenó la evacuación de todas las personas de la zona.

Ese día, Tomioka, conocida por sus hermosos cerezos en flor, sus bulliciosas estaciones de tren y su rica vida cultural que contaba con 16 mil habitantes, pasó a convertirse en una ciudad fantasma. Los animales quedaron abandonados, perros, gatos, animales de granja, a ninguno de ellos se les permitió ser evacuados. Más tarde, incluso, el Gobierno sacrificó a cientos de vacas.

Pero uno de los habitantes de Tomioka que había huido con su familia a Iwaki a casa de unos parientes, quienes los rechazaron por miedo a la contaminación, decidió volver. Naoto Matsumura (55) no quería dejar a los animales de su familia abandonados. Al ser consultado si esta decisión le dio miedo dijo “claro que tuve miedo, al principio no sabía que la radiación se había extendido por todas partes. Lo siguiente que pasó por mi mente fue que si me quedaba ahí podía acabar desarrollando cáncer o leucemia. Pero pasado un tiempo me di cuenta que los animales estaban sanos y pensé que podíamos estar bienۛ”.

Lo primero que hizo Naoto al llegar, fue alimentar a los animales de su familia, pero pronto se dio cuenta que había muchos animales abandonados: perros y gatos encerrados en las casas sin poder salir, vacas, cerdos, ponis y hasta un avestruz.

Cuenta Naoto que cuando escuchaban el sonido de su camión se ponían a ladrar o a maullar, y los que estaban sueltos se acercaban desesperados en busca de comida y agua.

 

Conforme iban pasando los días, Naoto inspeccionaba la zona para crear después una ruta y así administrar alimentos y cuidados a todos los animales que habían sido abandonados por sus dueños.

Muchas vacas murieron de inanición, atrapadas en las granjas. Los gusanos y moscas cubrían sus cuerpos, un olor putrefacto salía de los graneros. Una de las peores escenas que Matsumura recuerda fue cuando encontró vivos a una vaca y a su ternero. La vaca estaba tan delgada que era un saco de piel y huesos. El ternero lloraba desesperado, tratando de acercarse a ella para mamar, pero como no podía alcanzarla se quedó chupando paja sucia como si fueran los pezones de su madre. Ninguno de los dos tenía fuerzas para ayudar al otro. Estaban extenuados. Matsumura los alimentó y cuidó, y poco a poco se recuperaron.

Matsumura poseía recursos limitados por lo que resultaba imposible alimentar a tantos animales, así que, provisto de un equipo de energía solar, al no haber electricidad en la zona, decidió conectarse a Internet y abrir una página en Facebook para contar al mundo su situación y pedir ayuda. Desde entonces, centenares de personas donan alimentos para que Naoto pueda seguir con su misión. Periódicamente helicópteros descargan víveres en zonas concretas, lo que hace posible su supervivencia. Las vacas que antes estaban encerradas en las granjas y que eran un saco de huesos, ahora viven libres en una zona verde que Naoto ha vallado con tuberías y material que va encontrando.

Naoto, gracias a la bondadosa acción de una mujer y de Animal Friends Niigata, pudo reunirse nuevamente con su perro “Ishimatsu”.

El Gobierno japonés le ha prohibido permanecer en la zona. Uno de los motivos es que Naoto, desde las redes sociales o a través entrevistas que realiza a importantes medios de comunicación, como CNN, denuncia el peligro de la energía nuclear, la forma en la que se llevó a cabo la evacuación o la muerte masiva de cientos de animales por inanición, o directamente por el Gobierno, cuando en mayo de 2011 ordenó matar a cientos de vacas. También denuncia la situación en la que se encuentran los habitantes de Fukushima, que continúan viviendo en refugios y que son discriminados cuando se conoce su procedencia. Miles de personas que siguen a día de hoy sin saber si podrán volver alguna vez a su hogar y que son silenciadas por la Administración.

Las pruebas médicas realizadas a Naoto revelan que está «completamente contaminado». Pero él se niega a irse. Entre otras cosas dice que alguien tiene que explicar lo que está pasando, porque no hay información sobre cuándo se llevará a cabo la descontaminación de la zona: «No quiero morir dentro de quince o veinte años de alguna enfermedad provocada por la energía nuclear en un refugio aislado de Japón. Quiero morir en mi ciudad natal, cuidar de los animales, y quiero que el mundo entero sepa lo que ocurre en Fukushima». Naoto no bebe agua ni consume productos de la zona. Los víveres le son suministrados desde el exterior.

Debido a las denuncias que hace a través de entrevistas, a muchos gobiernos y en especial al de Japón -de acuerdo a El País- no les conviene que se conozca la historia de Naoto Matsumura. Por este motivo, el documental con su historia “Solo en Fukushima”, realizado por el director Mayu Nakamura, ha encontrado dificultades para ser distribuido.

 Naoto agradece a todos quienes lo apoyan y siguen.

Matsumura-san’s thank you video message.Matsumura-san doesn’t speak English but wanted to thank international supporters. He tried to speak in English, we hope you understand his message in the video. This is the link to the chip in, thank you for your support.http://nancyholohan.chipin.com/mypages/view/id/066604a0aa42c1ca

Posted by Naoto Matsumura, Guardian of Fukushima’s Animals on Jueves, 20 de diciembre de 2012

 

 

Fukushima: Alone in a Nuclear Zone from GLEN MILNER on Vimeo.

 

“La central nuclear se llevó todo, mi vida y bienes. Quedarme aquí es mi manera de dar una pelea para no olvidar mi enojo y mi pena.”

– Naoto Matsumura

 

 

Fuente: El País

Fotos: Facebook Naoto Matsumura, Guardian of Fukushima’s Animals

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