Procesan a dos militares (r) por la ejecución del obrero Manuel Sanhueza Mellado en Pisagua, en 1974

El ministro en visita extraordinaria para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Mario Carroza, dictó auto de procesamiento en contra  dos miembros del Ejército en retiro por su responsabilidad en el delito de secuestro calificado con homicidio de Manuel Eduardo Sanhueza Mellado, ilícito perpetrado el 10  de julio de 1974, en la localidad de Pisagua.

En la resolución, el ministro Carroza encausó a  Luis Carrera Bravo y Napoleón Ríos  Carvajal como autores de delito.

Según los antecedentes recopilados en la etapa de investigación, el magistrado logró acreditar los siguientes hechos:

“Se encuentra legalmente justificado en autos que la víctima, el 10 de julio de 1974, fue detenido junto a su cónyuge, Cecilia Linoska Rojas Orellana, por personas vestidas de civil que ingresaron violentamente a su domicilio en la población “Venceremos” de Arica.

Uno de ellos se identificó como Luis Carrera, y dijo pertenecer al Servicio de Inteligencia  Militar (SIM). Ambos fueron trasladados en un jeep al regimiento “Rancagua” de Arica y luego separados.

Ese mismo día se detuvo a su suegro, Orlando Rojas Vergara; a su cuñada Nieves Berta Rojas Orellana y a su hija recién nacida y también, a su concuñado, Raúl Patricio Poblete Sepúlveda. Todos ellos fueron acusados de comunistas por su aprehensores y trasladados al mismo regimiento.

Posteriormente el día 27 de julio de 1974, Manuel Sanhueza, su suegro y su concuñado son trasladados desde el regimiento “Rancagua” de Arica a Pisagua, bajo la vigilancia de una patrulla de militares al mando de un oficial (…)

Alrededor  de las 9 de la mañana del día 28 de julio de 1974, militares sacan a Orlando Rojas Vergara y a Raúl Patricio Poblete de sus respectivos calabozos, los suben a un camión y cuando se aprestaban a continuar la marcha hacia el campo de prisioneros de Pisagua, se percatan de la ausencia de Manuel Sanhueza, lo advierten al oficial  y éste ingresa nuevamente a la Comisaría, donde luego al volver, manifestó que a él solamente le entregaban dos prisioneros”.

Fuente: Poder Judicial de Chile


Memoria Viva

Los familiares de “Choño” Sanhueza, reconocieron la participación de los militares Luis Carrera, Manuel Caballero, Cereceda, Mercado y del entonces Teniente Armando Fernández Larios en su detención. Durante su permanencia en el Regimiento, los detenidos fueron interrogados, torturados y careados con Manuel. Su cónyuge, Cecilia Linoska Rojas, lo vio en muy malas condiciones físicas: Manuel Sanhueza no se podía sostener en pie, dos personas lo sujetaban mientras su rostro revelaba un intenso dolor. Por su parte, su cuñada afirma haber escuchado los gritos de Manuel cuando era torturado y haberlo visto, por última vez, tendido en un patio del Regimiento, acurrucado dentro de una frazada.

El concuñado del afectado, y quien permaneció durante 17 días incomunicado en el Regimiento “Rancagua”, relata que durante ese lapso él fue trasladado a un lugar que presume se encontraba en el altiplano. Fue llevado cerca de un poblado a un recinto cuyas características no puede precisar. Allí fue interrogado y torturado por un Oficial de Ejército. El testigo sabe que mientras estuvo en ese lugar había otro prisionero a quien nunca vio. Sin embargo, por algunas referencias que hicieron los interrogadores, supone que pudo haberse tratado de Manuel Sanhueza. Dos días más tarde, Poblete fue conducido nuevamente al Regimiento. Y es entonces cuando vio, por primera vez desde que fuera detenido, Manuel Sanhueza la que le produjo una profunda impresión. Se veía demacrado, tenía los ojos hundidos, apenas caminaba, con las manos se tomaba el costado izquierdo del vientre y permanecía como doblado sobre sí mismo.

El 27 de julio de 1974, el afectado, su suegro Orlando Rojas y Raúl Patricio Poblete, fueron sacados juntos del Regimiento “Rancagua” de Arica y trasladados a Pisagua bajo la vigilancia de patrulla de militares al mando de un oficial en el que los testigos creen reconocer a Fernández Larios.

Una vez en la localidad de Pisagua, los tres detenidos fueron conducidos hasta las dependencias de una Comisaría de Carabineros, en donde los ingresaron en un libro que fue firmado por el Oficial a cargo del grupo. Se les introdujo en calabozos diferentes, con pisos de tierra y murallas de adobe. Eran entre las 2 y 3 de la madrugada del 28 de julio de 1974.

Alrededor de las 9 de la mañana de ese mismo día, los militares sacaron a Orlando Rojas Vergara y a Raúl Patricio Poblete de sus respectivos calabozos, los subieron a un camión y se aprestaron para continuar la marcha hacia la Cárcel de Pisagua. Al darse cuenta los testigos de que faltaba Manuel Sanhueza, hicieron notar el hecho al Oficial. Este entró nuevamente a la Comisaría y cuando volvió su rostro era otro. Venía solo y se veía demudado, molesto, y, en un estilo muy militar, dijo que a él le entregaban sólo dos prisioneros.

Nunca más volvieron a ver a Manuel Eduardo Sanhueza Mellado.

En 1976, Cecilia Linoska Rojas Orellana ya libre, solicitó al Servicio de Registro Civil e Identificación la partida de defunción de su esposo. Pero la muerte de Manuel Sanhueza no aparecía registrada en las oficinas de Arica e Iquique de dicho servicio.

Manuel Sanhueza

Nada se volvió a saber del afectado hasta que el 2 de junio de 1990 su cuerpo fue identificado entre las osamentas descubiertas en una fosa clandestina en Pisagua. El primer cuerpo correspondía a Choño, tenía los ojos vendados y su pecho acribillado.

El informe forense estimó la data de muerte aproximadamente el 29 de julio de 1974. Sus restos fueron trasladados a Concepción, donde su familia les dio sepultura definitiva.

 

 

 

 

 

 

Foto principal: JJCC Los Rios:

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